LA GUERRA SECRETA (Parte 6)

Publicado: 20 mayo, 2012 en Historias, Relatos, Sin categoría, Sobrenatural

1. WAXFACE

Apago el motor de mi coche, estacionado justo enfrente de la zona acordonada de Bussler Green, mientras contemplo como el Buick Lacrosse de color negro se interna en ella junto a sus ocupantes. Así que esos supuestos agentes del F.B.I. que se han cargado al hombre del Fiscal y a su mujer están implicados con el cierre de la zona. Debo averiguar algo más antes de ir a informar al jefe. Ojalá tuviese tiempo para usar otro disfraz, pero ahora lo más rápido es untarme la cara con el maquillaje de color carne y volverme a colocar la falsa peluca de cabello gris. Es hora de que el falso Comisario Howard entre en acción otra vez.

Me acerco a la entrada, donde un par de agentes me dan el alto. Tras unos minutos de discusión, donde puedo comprobar que mis falsas credenciales de policía no ejercen ninguna influencia, al final aparecen cuatro hombres vestidos de negro. Uno de ellos, un tipo alto y delgado con cara de pocos amigos, luce un extraño ojo de cristal en el lado izquierdo de su rostro. Juntos cruzamos las instalaciones de Bussler Green por el interior de largos tubos de plástico blanco, hasta alcanzar el edificio prefabricado donde tiene su base el Centro de Control de Plagas. Estos tipos son muy silenciosos, no dicen ni pío, solo contestan a mis preguntas con simples y apagados monosílabos. Sin embargo, una vez dejamos atrás los tubos de plástico y entramos en una especie de hangar cerrado, empiezan a hablar entre ellos en un extraño idioma.

Esto comienza a oler mal, muy mal. Exijo hablar con el agente del C.C.P. o del F.B.I. encargado de las instalaciones, apelando a mi condición de Comisario. Y entonces el tuerto malencarado me mira fijamente, y empieza a reírse de mí en mi propia cara. Su globo ocular artificial comienza a volverse de un color oscuro, a la vez que palpita levemente como si quisiera salir de su posición. Siento un repentino estremecimiento al advertir como aquel ojo demoniaco está mirándome, pero no solo a mi, sino en mi interior, en lo más profundo de mi ser, buscando algo. Y antes de que pueda hacer nada, aquel tipo siniestro me arranca de cuajo la peluca, revelando mi disfraz a todos.

No hago ningún movimiento mientras unos hombres ataviados con extraños uniformes negros salen por una puerta del fondo del hangar, y tras registrarme y desarmarme me llevan con ellos. Lo último que oigo antes de que la puerta metálica se cierre con un golpe seco es la risa burlona y cruel de ese horrible tuerto, que se cierne sobre mis oídos de forma implacable como la más cruel de las torturas.

2. VLADIMIR PETROVIC

¡En que mierda me he metido! Con todos estos yanquis lunáticos, comandados por el director de una extraña corporación, que encima sigue los consejos de un puñetero merodeador. ¡Por la madre Rusia, si casi vomito al ver la espantosa cara de ese Fantasma! Había oído hablar de él, pero verlo de frente es mucho peor. Cuando Strong se sacó el último as de la manga y el Fantasma apareció, los demás casi se echan encima de él para apalearlo como a un perro. ¡Joder, si hasta yo mismo cogí una silla para arrancarle de un golpe su horrible cabeza! Pero entre Strong y Chang la cosa se calmó, y al final el Fantasma se ha venido con nosotros hasta Bussler Green. De hecho, ha sido él quien nos ha guiado hasta una entrada oculta en el exterior de las instalaciones. Demostrando una fuerza descomunal, el merodeador ha arrancado de cuajo una tapa de alcantarilla de acero, desvelando un oscuro y estrecho túnel que según él nos ayudará a llegar hasta nuestro objetivo, el centro del Laberinto. Allí, según parece, hay una especie de generador que sirve para proporcionar la energía necesaria para que todo el tinglado de los Oscuros continúe en marcha. Por lo que dice el Fantasma, el generador tiene la forma de un corazón palpitante de color negro, encerrado en el interior de un gigantesco contenedor de cristal. Allí pondremos una de las bombas. El resto, repartidas entre los túneles y algunas secciones, como el Laboratorio donde guardan sus experimentos.

Hace un rato nos hemos dividido en dos grupos, siguiendo las instrucciones de Strong. Yo no estoy echo para aguantar órdenes de nadie, por eso me largué del ejército ruso cuando era joven, y me vine a E.E.U.U. con Iván para acabar luchando contra los monstruos. En cuanto pueda, pongo las bombas y me largo cagando leches de aquí, esto no me gusta un pelo. Y encima me ha tocado estar junto a Strong, O’Sullivan, y el jodido Fantasma. No me fío para nada de ese monstruo, seguro que al final nos la juega, así que una vez me cargue a algunos Oscuros para vengar a Iván, a la menor ocasión le pego dos tiros a este merodeador, y si Strong me lo quiere impedir también lo quitaré de en medio. A pesar de que todos nos hemos equipado en el almacén de TecnoCorp, tengo un par de granadas rusas ocultas bajo el chaleco. Si algo se me ha dado bien en estos últimos años ha sido sacar la basura…

3. PAUL O’SULLIVAN

Ahora ya lo tengo claro, debía haberme quedado en New York, y convencer a Hellen y Edith para que viniesen a vivir allí conmigo. A pesar de lo vivido allí en AE Corp, al menos tenía claro quienes eran mis compañeros y mis jefes. ¿Qué diablos estoy haciendo yo aquí, arrastrándome en la oscuridad vestido otra vez con el uniforme TC-1000 de TecnoCorp, mientras me aferro una vez más al subfusil P-100 en lugar de empuñar mi Beretta 92? ¿Y por qué tengo a mi lado a un ruso loco, a un jefe en el que no creo y a una criatura del infierno que una vez estuvo a punto de matarme? La verdad es que debería pedir cita con un loquero, aunque el diagnóstico ya me lo sé: loco de atar.

Si nunca me fie del todo de Jason Strong, ahora menos que nunca. Sacarse de la chistera al Fantasma como una broma cruel digna de un mago de feria, ha sido lo más indignante que he visto en mi vida. Ver como una vez más aquel monstruo volvía a vivir ha sido como si me arrojasen a la cara un cubo lleno de mierda. Strong debe haberse vuelto majara del todo para confiar en el Fantasma, hasta Evelyn Chang no se muestra nada conforme con el tema. Según lo que me dijo en TecnoCorp el jefe, el Fantasma está obligado a ayudarnos porque le han implantado no-se-qué cachivache en su interior, un M.D.R. (Módulo de Destrucción Remota), capaz de volarle en pedazos en cuanto Strong lo quisiese. De hecho, el M.D.R. es la causa de que la criatura no se vuelva incorpórea y atraviese las paredes, ya que si lo intentase el artilugio también entraría en funcionamiento.

Así que aquí estoy yo, haciendo lo mejor que se hacer en esta vida, que es cagarla a base de bien. No se si saldré vivo de esta, pero al menos intentaré estar a la altura de los acontecimientos, a ver si por fin podemos cargarnos a todos esos hijoputas de los Oscuros que han hecho lo que han querido en Hollow City. Y nadie se caga encima de mi ciudad, aunque sean bichos raros con ojos negros y armas demoniacas. Nadie.

4. JASON STRONG

Pronto estaremos cerca del objetivo. A través del visor de mi ojo cibernético puedo contemplar el mapa G.P.S. trazado según las indicaciones del Fantasma, y ya falta poco. Traer con nosotros al ser sobrenatural a sido una gran idea, pues él y solo él era el único que podía guiarnos por esta extensa red de pasillos subterráneos, ayudándonos a evitar las trampas y los dispositivos de seguridad. Sin el Fantasma ya haría rato que hubiésemos alertado a los Oscuros, habiéndonos topado con alguna patrulla de estos seres. El Laberinto, como así llaman estos seres a estas instalaciones bajo el suelo de Bussler Green, ha sido construido a conciencia. Y no hay que ser un genio para darse cuenta de que han debido emplearse años en su elaboración, sobretodo si hasta ahora nadie se había percatado de ello. Ahora entiendo todo, las desapariciones misteriosas, las perturbaciones electrónicas al acercarse a Bussler Green, los extraños apagones que a veces se producen en Hollow City, los impedimentos a la construcción del aeropuerto para que no se descubriese el pastel… Pero no se van a salir con la suya, no señor, para eso estamos aquí. Los idiotas de los accionistas de TecnoCorp quieren echarme, pero cuando les demuestre todo lo que se, todo lo que he hecho por la empresa, entonces se arrastraran ante mi implorándome que me quede. Esa será mi pequeña venganza.

En cuanto a los que me acompañan, la verdad es que no sé que pasará. Vladimir es un pobre loco buscando venganza por la muerte de su hermano, no es más que un peón que puede ser utilizado. El Fantasma sé que está obligado a ayudarnos gracias al M.D.R. que el Doctor Wan le implantó, además de que es un fracasado ante los ojos de sus amos. Sin su ayuda, la única forma de conseguir Energía Oscura es gracias a TecnoCorp, por lo que en el futuro hará lo que yo le diga, como un yonqui de la calle obedece a su camello. En cuanto a O’Sullivan, es un hombre que oculta su gran valentía y su sentido del honor bajo una capa de melancolía y cinismo, pero reconozco que es un auténtico policía de los pies a la cabeza. Sé que no nos acompaña porque nos deba nada, ni porque sea yo su actual jefe, sino porque se siente responsable de lo que ocurre en Hollow City y es un hombre de acción más que de palabras. Si al final todo sale bien, le espera una grata sorpresa, lo tengo decidido.

¿Qué ha sido eso? Creo haber percibido un ruido metálico, y también el sonido de unas pisadas de botas. Alguien se acerca, tenemos compañía antes de lo previsto, pero era algo con lo que ya contaba. Indico a los demás con unos gestos que tomen posiciones, empieza la acción y hay que estar preparados…

5. EL FANTASMA

¡Pobres e ilusos humanos! No se dan cuenta de que cualquier intento de entrometerse en los planes del Amo y del Consejo solo les llevarán a la ruina más absoluta. Es cierto que me tienen bajo su control, por culpa de ese sabelotodo que se cree el jefe. Pero al final acabaré encontrando una salida, estoy seguro de ello. No puedo vivir eternamente oculto en las inmundas cloacas de esta asquerosa ciudad, necesito volver a ser el que era, el primer soldado del ejército de los Oscuros. Llevaré a estos patéticos humanos donde quiero, y dejaré que sean capturados por las fuerzas del Amo. Sé que está aquí, en el Laberinto, y presiento que aunque el Consejo me haya desterrado, él me perdonará y me dejará volver a ser su mano ejecutora. Volveré a ser feliz sirviéndole, el Amo es el auténtico líder de los Oscuros, y no el Consejo de los Doce, creado simplemente para llevar las cosas aquí, en Hollow City. ¡Ah, casi puedo sentir la fría esencia de la Energía Oscura fluyendo por todo mi ser! Aunque nací en el Otro Lado como una simple criatura descerebrada, fui reclutado por el Amo para servirle, y eso es lo que pienso hacer. De no ser por él, aún viviría escondido entre las ruinas decrépitas del Otro Lado, aguardando día tras día la llegada de los soldados para aprisionarme en una de las cápsulas, a la espera de que mi esencia fuese absorbida en interés del Conocimiento Oscuro. Pero eso no va a suceder, yo he nacido para luchar, soy un gran guerrero Oscuro, y lo demostraré con mi lealtad y devoción al Amo.

¡Ja, ja, ja! Pronto cobraré venganza contra todos los que han intentado enfrentarse a mí. Strong, el policía O’Sullivan, la mujer oriental, el Cazador de Monstruos y el tipo disfrazado que lleva una katana de acero. Todos se rendirán ante el Amo o morirán. Ahora es el momento, les guiaré por uno de los conductos secundarios hacia un lugar donde ellos creen que estarán a salvo, sin sospechar que caerán directos en la trampa que les he tendido yo, el astuto Fantasma…

6. EVELYN CHANG

Esto no me gusta nada. No es estar en la oscuridad junto a tres hombres que no me caen nada bien, sino la sensación de que algo no marcha bien en este extraño lugar. Hace mucho tiempo que nos separamos del otro grupo, y las comunicaciones no funcionan bien en estos túneles subterráneos. Espero que Jason esté bien, no me agradó la decisión de dividirnos y dejarle con el Fantasma, pero es un tipo duro que se ha hecho a sí mismo y sabe bien como hacer las cosas. Aunque chocamos en muchos aspectos, reconozco que es el mejor, por eso lo eligieron para llevar las riendas de TecnoCorp. De no ser por él, yo aún estaría pudriéndome en oriente, o tal vez incluso estaría muerta. Le debo mucho, así que intentaré no quejarme, aguantaré a estos tres tipos conmigo lo que haga falta. Al menos no me ha tocado ni al Fantasma ni al ruso chiflado de las bombas, a esos si que no los soportaría. Espectro, Rose y Stone se portan bien y hacen un buen trabajo, se nota que ya han actuado juntos en otras ocasiones, otro punto a favor de la decisión de Strong.

Un momento… ¡eso han sido disparos! Sonidos lejanos que provienen de túneles a muchos metros de distancia, tal vez Jason esté en peligro. Los demás me miran para ver que hago, tal vez piensan que no soy tan buena como Strong, o que soy una mujer que a la menor señal de peligro me pongo a llorar. Lo mejor será seguir hacia delante, en busca de ese Laboratorio donde los Científicos deformes de los Oscuros realizan sus terribles experimentos. Allí pondremos unos cuantos explosivos, tenemos que hacer saltar todo esto por los aires, luego ya nos encargaremos nosotros de la policía y de la prensa. Ahora lo importante es cumplir con la misión, menos mal que me he puesto el traje ninja y he traído conmigo tanto el ninjato como los shurikens. Cuando nos topemos con los Oscuros, estaré preparada…

7. JACK STONE

A pesar de los ruidos que todos hemos identificado claramente como disparos, Chang ha decidido continuar la ruta inicial sin desviarnos. Ni siquiera ha mirado atrás, la muy zorra, parece que no le importe que les pase nada a los otros. Bueno, por mi bien, yo lo único que quiero es vengar a Alice quitando de en medio al Amo y sus esbirros. Ahora entiendo lo que le ronda en la cabeza a Espectro, cuando se viste de negro y se lanza a las calles para perseguir a los criminales. Justicia, venganza, castigo… los conceptos se mezclan en mi mente, pero lo único que saco en claro es que Alice está muerta, y alguien tiene que pagarlo. Y también sé que cuando todo esto termine esta noche, a partir de mañana me dedicaré a entrenar mi facultad psíquica de postcognición. Sé que de haberla desarrollado más podría haber hecho algo para salvar a Alice, así que a partir de ahora me entregaré en cuerpo y alma a adiestrarme. No puedo permitirme el lujo de tocar un objeto y permanecer fuera de juego durante minutos, como me ha sucedido hace un instante. Sin querer he tocado un conducto al agacharme por uno de los estrechos corredores, y he tenido unas visiones impactantes que casi me provocan náuseas. Creo que los demás no se han tragado mis excusas de que aún estaba afectado por las heridas y por la muerte de Alice, pero al menos les he ocultado lo que he visto en las imágenes: terribles escenas de muerte y dolor, los Oscuros disparando contra bestias aullantes, jorobados vestidos con batas blancas arrastrando criaturas del interior de enormes cápsulas metálicas, bestias infernales de cuatro patas con sus fauces bañadas en sangre… Sí, es mejor no decirles nada a mis compañeros y continuar hacia delante, ya falta poco para poder vengar a Alice. Hoy me he traído el abrigo de kevlar y el sombrero de ala ancha, ocultando mi rostro con un antifaz negro, y también he traído la Mainhead de TecnoCorp, una pistola enorme capaz de tumbar a un elefante. Creo que voy a tener que usarla dentro de muy poco…

8. NICK ROSE

Esta noche por fin terminará todo, por fin acabaremos con los Oscuros, y de paso con las criaturas sobrenaturales que han encerrado en sus cápsulas metálicas. Hollow City quedará limpia de un plumazo, y al final los Cazadores podremos descansar en paz. Pero hay algo que aún me preocupa, mi hermano Kevin. Poseído por el espíritu oscuro llamado Black Devil, Kevin está prisionero junto al resto de criaturas. ¿Debo salvarle, o por el contrario debo dejarlo perecer como el monstruo que es ahora? ¿Acaso no he visto con mis propios ojos el horror vengativo del que es capaz, la furia destructiva que puede desencadenar cuando se transforma en Black Devil? Si pienso con la cabeza, mi instinto de Cazador me empuja a terminar con su sufrimiento, matarle para liberar su alma atormentada. Pero si me dejo llevar por el corazón, cuando pienso que aún hay esperanza para mi hermano, los sentimientos no me dejan otra opción que intentar rescatarle, para que juntos podamos buscar algún tipo de cura para su posesión. Tal vez TecnoCorp con su avanzada ciencia tenga una solución, o incluso podríamos pedir ayuda a Mamá Nazinga, la anciana hechicera, para que utilice algún remedio mágico.

Mientras camino entre las sombras con mis pensamientos, veo delante de mí a Espectro, con la empuñadora de su katana asomando por el borde de su capa. Tal vez debería dejar a otro que terminase con el tormento de Kevin, porque no tengo nada claro lo que haré cuando lo encuentre. Todas estas dudas y temores que me invaden causarían una mirada de reprobación en mi viejo maestro, John Reeves. El no dudaría, no habría dejado salir a Black Devil de aquella casa al lado del cementerio de Weenhaven, y mucho menos se lo pensaría para clavarle el afilado estoque bañado en plata que oculta en su bastón.

De todas formas, aún queda tiempo hasta que lleguemos a nuestro objetivo, el Laboratorio. Ya tomaré la decisión cuando lleguemos allí, si todo lo que dicen Strong y el Fantasma es cierto las capsulas metálicas se encuentran almacenadas en ese lugar. Sonrío mientras pienso en Reeves, ya que si nos hubiese acompañado en esta aventura todo habría terminado en la sala de juntas de TecnoCorp, pues si hubiese visto al Fantasma nada ni nadie le hubiese impedido eliminar al monstruo. ¡Menudo es John cuando se enfrenta a uno de los seres de las tinieblas!

Respiro hondo mientras cierro los ojos un segundo, para que mi cuerpo asimile mejor el efecto del Suero. Esta vez me he inyectado una dosis “especial”, que incluye un poco de morfina, puesto que la presencia de Espectro y el Fantasma junto a mi disparaban en exceso mi sentido de lo sobrenatural. Ahora es como si tuviese el “don” apagado, aunque de todas formas aquí no me hubiese servido de mucho porque cualquier cosa que se mueva pertenece a los Oscuros. También llevo conmigo la escopeta recortada, cargada con los cartuchos especiales contra monstruos, y un uniforme ligero que me han obsequiado en TecnoCorp. Espero que después de todo mis acciones no defrauden las enseñanzas de John…

9. ESPECTRO

Por fin llegamos ante el conducto de ventilación que nos llevará directos al corazón del Laberinto, según las indicaciones del Fantasma. Maldito monstruo, tiene más vidas que un gato, pensaba que había muerto hace tiempo cuando nos enfrentamos aquella noche en el Museo de Arte de Hollow City. Aún recuerdo aquel aciago momento en que tras pasar largos minutos combatiendo el uno contra el otro, una terrible explosión ocasionada por romperse una reliquia Valaki arrasó el museo y sus alrededores. En mi pecho conservo las secuelas de aquel terrible suceso, un fragmento de Energía oscura solidificada que me ha dado poderes, pero también otras cosas menos agradables. Reconozco que al ver al Fantasma burlándose de nosotros en TecnoCorp, me entraron ganas de arrancarle su espantosa cabeza con un golpe de mi afilada katana, pero por el bien de la misión tuve que contener mi mano. La venganza de Espectro tendrá que esperar.

Chang ordena que entremos en el interior del conducto, por lo que aplico mi fuerza sobrenatural para arrancar la tapa de la entrada al respiradero. Puesto que el espacio reducido solo nos permite deslizarnos de uno en uno, Rose entra primero, puesto que puede ver en la oscuridad mejor que los demás. Luego le sigue Stone, que ha tenido que dejar atrás su sombrero de ala ancha. Detrás del detective me sitúo yo, y cierra la comitiva el glamuroso trasero de Chang, tal vez porque no se fía de nosotros. A medida que avanzamos por el canal de ventilación, oscuro y estrecho, un olor nauseabundo se filtra desde la parte delantera. Huele a mil demonios. Cuando ya llevamos un rato avanzando, un ruido metálico que proviene de detrás nos alerta. Hay algo que se acerca a nosotros. Chang dirige el haz de su diminuta linterna hacia atrás a la vez que se vuelve, y por la expresión de su rostro al conminarnos a que nos demos prisa creo que no le ha gustado nada lo que ha visto. Todos apretamos el paso, ayudándonos de pies y manos para conseguir salir lo antes posibles, mientras el extraño ruido se acerca más y más.

De repente nos detenemos en la fría oscuridad, puesto que Rose ha encontrado al fin una reja metálica que parece ser la salida a esta trampa mortal. Chang grita apremiante que nos movamos de una vez, la cosa se pone fea, así que intento pasar por encima de Stone para llegar hasta Nick y echarle una mano. Pero al final no es necesario, pues un chirrido metálico de goznes arrancados es la prueba de que esa mierda que se inyecta el cazador de monstruos funciona. Eso me recuerda que no debo olvidar que si una vez yo cruzase la línea, él estaría allí para cazarme como al resto de las criaturas sobrenaturales, y sus habilidades extraordinarias rivalizan con las mías. En un posible enfrentamiento entre ambos, yo apostaría por un empate técnico.

Al final todos atravesamos de uno en uno el hueco de negrura que se abre ante nosotros, y lo que nos espera es una caída de más de dos metros de altura. Pero todos estamos hechos de una pasta especial, hasta el detective Stone, y no tenemos más que lamentar algunas magulladuras. El ruido que nos había alertado se ha quedado en el conducto, no nos ha seguido. Y enseguida entiendo por qué.

Estamos en una estancia muy amplia, iluminada por unas pequeñas lucecitas rojas que crean un juego de sombras carmesíes sobre las paredes y el suelo, ambas recubiertas de suciedad y excrementos. Ya sabemos de donde provenía el hedor apestoso, de esta inmensa jaula de animales donde nos hallamos. El habitáculo de ese grupo de enormes y monstruosos perros que acaban de levantarse, molestos porque les hemos interrumpido la siesta. Mientras desenfundo la katana, recuerdo que O’Sullivan nos habló de unas criaturas feroces con mandíbulas de acero que le atacaron en Bussler Green. Pues aquí está el resto de la familia, y parecen tener el mismo sentido del humor que sus primos. Son tantos que ni me paro a contarlos, solo sé que en un instante se abalanzan sobre sus grandes y poderosas patas para convertirnos en su cena. Jodido Fantasma, el judas nos ha traído a esta encerrona, ya sabía yo que nunca hay que confiar en ningún monstruo. Si a nosotros nos la ha jugado, a saber lo que ha hecho con los demás.

Entonces empieza el combate, iniciándose con los disparos de la potente Mainhead de Jack Stone, que revientan la cabeza de una de las bestias en una explosión sanguinolenta. Luego Rose se une a la sinfonía de muerte, utilizando como batuta directora su escopeta recortada, perfilando una partitura sangrienta que termina con el rugido de agonía de un par de esos monstruos peludos. Chang arroja un puñado de shurikens de cinco puntas, pero la piel de las criaturas demuestra que es un acto inútil, no son armas lo suficientemente letales para acabar con ellas. Así que me toca a mi adelantarme un paso y blandir mi hoja de acero, trazando un arco de derecha a izquierda cuyo resultado es un chorro de mana caliente que salpica la capucha que esconde mi rostro.

Y así continuamos un buen rato, unos disparando, otros blandiendo espadas, pero todos esforzándonos al unísono como un equipo de un deporte salvaje y furioso, sólo que esto no es un partido de los Hollow Riders, sino una lucha por salvar la vida ante una manada de perros infernales. Y de repente el ruido cesa, tanto los aullidos de rabia y dolor de las bestias como nuestros gritos de furia y desesperación. Ellos muertos, nosotros cuatro en pie, cubiertos de sangre de los pies a la cabeza, aunque sin saber que parte es nuestra y que parte es de los monstruos.

Y entonces es cuando la puerta de acceso a la jaula se abre de par en par, y nos preparamos para lo que se avecina. Son los Oscuros, muchos de ellos, apuntándonos con sus armas bio-demoníacas. Los encabeza un tipo alto y vestido con un largo abrigo negro, cuyo ojo izquierdo parece ser de cristal. Stone se agita de rabia al verlo, y levanta su pistola para dispararle, pero Chang se le adelanta y le baja suavemente el brazo con el suyo propio, moviendo la cabeza negativamente. Luego arroja su ninjato al suelo, sobre un espeso charco de sangre, y Stone y Rose la imitan haciendo lo propio con sus armas. Yo me quedo mirándolos a todos, y vacilo un segundo…si estuviese solo, tal vez lo haría, pero hoy Espectro no cabalga solo en pos de la venganza, hoy me toca jugar en equipo para hacer justicia. Lanzo mi katana a los pies del hombre tuerto, mientras este esboza una sonrisa siniestra. Como diría mi maestro, el difunto Koshiro Katshume, “no hay mayor triunfo que aceptar una derrota”.

(CONTINUARÁ…)

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